Aquí están las flores más fragantes en el jardín al comienzo del verano

Descubre las flores más fragantes para tu jardín este verano. Desde la lavanda hasta la madreselva, aprende a cultivar y combinar aromas para un patio encantador

El primer calor de junio entra por la ventana y el aire cambia: huele a patio húmedo, a manguera recién abierta, a flor. En el balcón, una maceta de lavanda pide sol; en la verja, el jazmín busca dónde trepar. En estas semanas, el jardín se vuelve un pequeño perfumista, y cada planta aporta su nota: fresca, cremosa, nocturna.

Aquí están las flores más fragantes en el jardín al comienzo del verano
Aquí están las flores más fragantes en el jardín al comienzo del verano

Aromas del día

Lavanda (Lavandula angustifolia). Sol de lleno, riego moderado y buen drenaje. En terrazas calurosas de Madrid o Monterrey funciona de maravilla: florece a inicios de verano y atrae abejas. Recorta las espigas cuando empalidezcan y tendrás más brotes. Variedades como ‘Hidcote’ son compactas y muy aromáticas.

Gardenia (Gardenia jasminoides). Flor blanca, perfume goloso. Le gusta la luz tamizada y el sustrato ácido; en un balcón orientado al este, prospera. Pide humedad constante sin encharcar y agradece pulverizaciones finas en días secos.

Heliotropo (Heliotropium arborescens). Huele a vainilla. Va bien en semisombra luminosa y maceta. En Sevilla o Lima, dale sombra en las horas centrales; en climas templados, puede tomar más sol. Pódalo suave para mantenerlo compacto.

Aromas de la noche

Dama de noche (Cestrum nocturnum). Cuando cae la tarde, el perfume lo llena todo. Mejor en maceta para poder moverla y protegerla del frío. Luz filtrada, riego regular. Úsala con moderación en patios pequeños: su aroma es potente.

Madreselva (Lonicera). Trepadora fácil, perfuma al anochecer. Ponle una celosía en el portal o la reja del jardín y recorta después de la floración para que no se desmadre. Ideal en pasos de entrada: saldrás y regresarás bajo un arco aromático.

Tabaco ornamental (Nicotiana alata). Sus flores se abren al crepúsculo con un perfume limpio. En semisombra rinde mejor; en maceta, cerca de una mesa de verano, funciona como un pequeño faro aromático. Ve retirando las flores gastadas para prolongar la fiesta.

Clásicos de cualquier hora

Jazmín (Jasminum officinale). Sencillo, fiel, emocionante. Dale sol de mañana y un soporte. Riegos regulares en calor y poda ligera tras la floración. Su olor viaja: del patio del vecino al tuyo, de la siesta a la sobremesa.

Azucenas orientales (Lilium). Perfume intenso y elegante, perfecto para un rincón semisombreado. Planta los bulbos a tres veces su altura y entutora si corre el viento. Cortar un par de flores para un jarrón perfuma toda la sala.

Truco útil: coloca los aromas donde pasas más tiempo: junto a la mesa del patio, la puerta de entrada o una ventana que sueles abrir. Y menos es más con los perfumes: combina una nota fresca (lavanda) con otra nocturna (madreselva) y una cremosa (gardenia). Riega al atardecer, agrupa macetas para mantener la humedad y deja espacios para que el aire circule. El verano huele mejor cuando el jardín respira.

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